Boletín de Información Semanal
En busca de un marco regulador CPV en España
22 de octubre 2009
En estos momentos el sector CPV intenta competir con otras tecnologías más asentadas en el área de las renovables (como biocombustibles, eólica o PV), que cuentan con una mayor facilidad para obtener ayudas y subvenciones gubernamentales lo que las hace ser consideradas por los inversores como sectores de menor riesgo.
Todo esto a pesar de que los sistemas CPV han demostrado con éxito su viabilidad técnica en varios proyectos de demostración y pueden alcanzar eficiencias mucho mayores de las obtenidas por sus tecnologías hermanas PV.
Gracias a la tecnología de concentración se pueden usar células de muy pequeño tamaño, cuya superficie llega hoy en día a ser hasta 1000 veces menor que la superficie de colección, pero por el contrario mucho más sofisticadas que las convencionales de silicio. Los sistemas CPV actuales consiguen eficiencias de alrededor del 25% en comparación con el 13-20% de eficiencia característico de los sistemas PV.
El gran potencial de desarrollo tecnológico de la tecnología CPV hace esperar un aumento progresivo de la eficiencia en los próximos años mediante el desarrollo de nuevas células solares que podrían alcanzar eficiencias del 45% hacia el 2014, con un techo teórico máximo alcanzable del 87% según los expertos en la materia.
Las proyecciones indican que la concentración fotovoltaica puede obtener costes inferiores a 1$/W, precio de sistema completo, cuando su producción acumulada supere 1GW. Con este precio la fotovoltaica de concentración sería competitiva con las fuentes convencionales de producción eléctrica.
Teniendo en cuenta todo lo anterior así como las difíciles condiciones económicas actuales, parece por tanto clara la necesidad de acciones encaminadas a promover la penetración de una tecnología emergente como la CPV en mercados tan clave como el español.
Precisamente en España están surgiendo iniciativas destinadas a promover un marco regulatorio específico para el sector CPV a nivel estatal.
Las líneas maestras de esta propuesta nacieron de los debates y conclusiones surgidos de la Mesa Redonda sobre el Marco Regulatorio de la CPV en España, que coordinada por Javier Anta, presidente de ASIF (Asociación de la Industría Fotovoltaica Española), tuvo lugar dentro de la 2ª Cumbre de Concentración Fotovoltaica organizada por CPV Today. La cumbre, que se celebró en Toledo el pasado mes de abril, fue inaugurada por la Vicepresidenta de la Comunidad de Castilla La Mancha, Dña. Mª Luisa Araújo, presidida por Ignacio Luque-Heredia, Director General de BSQ Solar, y contó con la presencia de los principales fabricantes y centros de investigación de este sector a nivel mundial, así como con representantes de los ámbitos industrial y financiero interesados en esta tecnología de gran potencial.
A partir de las conclusiones surgidas en dicha mesa redonda y en una reunión posterior promovida por ASIF, se decidió la constitución de un grupo de trabajo integrado por varios expertos españoles en el sector CPV con el objetivo de elaborar una propuesta de reforma del marco legislativo español vigente que tenga en cuenta las necesidades específicas de la industria CPV y que permita impulsar el desarrollo del sector en los próximos años. Este grupo de trabajo está formado por: Pedro Banda Director General de ISFOC, Pablo Valera Director General de Astrom, Manuel Cabrerizo experto en financiación de proyectos fotovoltaicos, y el ya anteriormente citado Ignacio Luque-Heredia, coordinados todos por el Comisionado para el Centro de Estudios en Energía y Medio Ambiente de la Universidad de Jaén representado por su director el Profesor Gabino Almonacid y por el Profesor Pedro Pérez.
El informe, que se encuentra en fase de preparación, recogerá la propuesta de un sistema de tarifas similar al actualmente en funcionamiento en el sector PV (28 c€/kWh) pero incluyendo una prima de riesgo adicional para el sector CPV (28 + X c€/kWh, siendo X el valor aún por determinar de la prima de riesgo). La elaboración de este informe esta siendo cofinanciada a partes iguales por ASIF e ISFOC.
Esta prima de riesgo, que podría ser asumida por los presupuestos del Estado a través por ejemplo de desgravaciones fiscales, sería temporal y se iría reduciendo en un porcentaje importante anual (superior al 10%) hasta llegar a desaparecer, momento en el que la tarifa CPV alcanzaría de nuevo el valor de la tarifa fotovoltaica tradicional, después de un número de años aún por determinar.
La propuesta estima que dentro de este marco regulatorio, la industria española CPV podría empezar a desarrollarse adecuadamente en el 2010 con cantidades de proyectos del orden de 20MW anuales.
En conclusión, parece razonable predecir que la capacidad de competición de la industria CPV con otras tecnologías del sector de las renovables, y especialmente con su tecnología hermana PV, dependerá en gran medida del desarrollo de políticas regulatorias que propicien un clima favorable para el desarrollo de la inversión en el sector.
Con el impulso de medidas adecuadas la industria CPV podría alcanzar su madurez técnica y económica en pocos años, contribuyendo así al afianzamiento de una nueva tecnología en el sector de las energías renovables.


