Análisis de la Industria
¿Qué les llevará a las empresas de servicios públicos a amar a la CPV?
25 de julio 2011
En general, las empresas todavía tienen que entusiasmarse con la CPV, a pesar de sus ventajas potenciales. ¿Está San Diego Gas & Electric tratando de cortejar la tecnología?
Por Jason Deign, 25 de julio de 2011
¿Qué ocurre con San Diego Gas & Electric (SDG&E) y la CPV? En mayo de este año, la empresa estadounidense firmó un acuerdo para un total de 125 MW de energía de CPV que provendrán de dos plantas de Soitec.
A ello hay que sumarle tres plantas más, con un total de 30 MW, acordadas en abril, que suman 155 MW de energía de CPV que proporcionará Soitec a la empresa energética. El analista GTM Research, una división de Greentech Media, se mojó y afirmó que SDG&E "se toma en serio la CPV".
Para ser francos, 155 MW no es una cantidad imponente de energía para una empresa como SDG&E; Soitec indica que las plantas proporcionarán suficiente energía para satisfacer a 60 000 hogares, que es una gota en un océano dado que se trata de una empresa que da servicio a 3,5 millones de consumidores.
Y es importante señalar que los acuerdos de Soitec no excluían otras formas de energía solar ni renovable.
Es mes, SDG&E firmó un acuerdo para la compra de energía de 150 MW del operador fotovoltaico Solar Gen 2 y desde comienzos de año la empresa añadió 1200 MW de capacidad de energía renovable a sus registros.
En ese contexto, 155 MW concuerda mucho más con la diversificación del portafolio que con un auténtico romance entre la empresa y la tecnología. Pero es significante porque, hasta ahora, las empresas de servicio público han ignorado en buena parte a la CPV. Sin embargo, parte de eso se puede deber a la dinámica del mercado.
Aplicaciones centralizadas
"La CPV compite contra la fotovoltaica de placa plana y la energía de concentración solar en aplicaciones centralizadas", señala Craig Stevens, presidente de la firma analista Solarbuzz. "Las empresas de servicio público buscan costes bajos y fiabilidad".
Como muestra el Mapa mundial 2011 de la CPV de PV Insider, Europa lidera el camino en cuanto al número de grandes instalaciones de CPV hasta la fecha.
Sin embargo, las pruebas de la fiabilidad y del rendimiento económico de la tecnología están llegando demasiado tarde para aprovechar las generosas ayudas que favorecieron el crecimiento de la solar en mercados como el alemán y el español.
Por ello, probablemente, Josefin Berg, socia de investigación para asesoría sobre energía solar europea de IHS Emerging Energy Research, indica que "no he escuchado ningún interés concreto" en la CPV por parte de las empresas de servicios públicos. "La verdad es que solamente es adecuada para climas muy soleados y todavía depende de los incentivos".
Lo cierto es, según señala, que algunos países europeos tienen incentivos para ayudar, concretamente, a que la CPV despegue. En Italia, por ejemplo, no hay un tope similar al que se le aplica a la fotovoltaica tradicional. Aunque, hasta el momento, eso no ha servido para atraer a las empresas de servicio público.
"No he visto a nadie que haga un gran proyecto de CPV en Europa -confirma Berg-. En los EE. UU. es diferente"
El despegue
La CPV está despegando, básicamente, gracias a SDG&E. Aparte de los acuerdos que la empresa tiene en marcha directamente con Soitec, SDG&E comprará energía a la planta Imperial Solar Energy Center (ISEC) West de 150 MW que está construyendo Tenaska Solar, que también emplea la tecnología Concentrix de Soitec.
Está previsto que su construcción finalice en 2015 e ISEC West es mayor que cualquier otra planta de CPV que haya actualmente en funcionamiento y supone que San Diego pronto podría tener 305 MW de energía basada en dicha tecnología.
La cantidad total de proyectos de CPV en funcionamiento, en construcción o en desarrollo en los EE. UU. eclipsa a la de otros mercados, según un informe de mayo de GTM Research, con un total de 331 MW en comparación con los 18 MW de España o los 5 MW de Portugal.
Eso es todavía más impresionante si se tiene en cuenta que la capacidad de fotovoltaica total en los EE. UU. era de 980 MW en el año 2010, de acuerdo con las cifras de GTM Research.
Jenny Chase, responsable de análisis solar en Bloomberg New Energy Finance, cree que parte de la atracción de Soitec por SDG&E puede que haya sido la promesa de la empresa de CPV de construir una sede de fabricación de módulos solares cerca de San Diego.
Creación de empleos
Tanto el hecho de ayudar a crear empleos como la promoción de energía ecológica es una victoria doble obvia para la empresa de servicio público, y Chase piensa que la CPV en California también podría ofrecer una lucha ingeniosa para el perfil de uso de energía durante el día de SDG&E, que probablemente se ve influido en gran parte por las necesidades de aire acondicionado.
La CPV puede que también presente otras ventajas sobre la fotovoltaica tradicional. Por ejemplo, en zonas donde llueve mucho, el hecho de que los residuos líquidos de la CPV no caigan siempre en el mismo lugar supondría un potencial menor de que se formen surcos en la instalación solar.
Pero esto, realmente, no basta para que otras empresas de servicios públicos comiencen a lanzarse al ataque de la CPV todavía, Chase advierte que a la mayor parte de los que están invirtiendo en fotovoltaica no les preocupa la tecnología, solamente la economía.
"La CPV es una tecnología joven que está luchando por encontrar un hueco frente a un titular del beneficio que está reduciendo los precios rápidamente", señala Chase.
Además, a pesar de los desarrollos planeados en países como Marruecos o Sudáfrica, no hay tantos lugares en la tierra donde la combinación de luz solar e incentivos haga de la CPV un aspirante viable contra la fotovoltaica tradicional.
"El único lugar donde las empresas de servicios públicos realmente tienen una oportunidad a este respecto es en los EE. UU.", según cree Chase.



